Se invertirá un millón de dólares durante el presente año para fomentar la ingesta.
La dieta del mexicano redujo en 50 por ciento el contenido en productos del mar.
Por Ana Valverde
Debido a que el consumo de pescados y mariscos disminuyó de 12 a 6 kilogramos al año por persona durante los últimos doce años, el Consejo Mexicano de Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas (Comepesca) invertirá este año un millón de dólares para echar a andar la campaña “Come pescados, camarones y mariscos de calidad”.
En doce años la población aumentó en 30 millones de personas, y a pesar de que la producción y el consumo general son mayores que en 1990, el nivel per cápita no creció.
De esta forma, procesadores, productores y comercializadores del país concluyeron que los aspectos por los que disminuyó el consumo se debieron en gran medida a que la gente tiene la idea errónea de que los pescados y mariscos son caros, provocan daños a la salud, e incluso que son “olorosos y desagradables”.
Otro aspecto que ocasiona el bajo consumo de mariscos se debe a que el consumidor prefiere todo preparado o preelaborado, es decir, casi listo para comer.
En México hacía 22 años que no se llevaba a cabo una campaña para provocar el consumo de estos productos, la última fue la de “Chun, tachun, vamos a comer atún”.
“Este año queremos unir fuerzas entre todos los productores, pesqueros y acuícolas para informarle a la gente de las ventajas que tiene el comer mariscos, y también que se olviden de los malos conceptos”, comentó Francisco Sánchez García, presidente de Comepesca.
El objetivo de Comepesca con el lanzamiento de la campaña es que la gente consuma pescados y mariscos por lo menos una vez a la semana para conseguir que en los próximos tres años se consuman 12 kilogramos por persona, tal como ocurría hace 12 años.
La campaña dará inicio en noviembre y concluirá en julio y principalmente, será lanzada en las ciudades de Monterrey, Guadalajara, Querétaro y Distrito Federal.
Existen dos temporadas fuertes de venta de pescados y mariscos, que son la cuaresma, que implica cinco semanas, y también el fin de año que abarca quince días.
Cifras de Comepesca estiman que durante estos dos periodos que cubren en total siete semanas se comercializa 60 por ciento del volumen total de compra y venta de pescados y mariscos en México.
“Esto indica que el resto del año no se consume, y para la industria es difícil poder sobrevivir si no hay un consumo constante; además, se hacen cuellos de botella para esas dos temporadas y lo ideal sería que fuera plana y constante la demanda”, explicó el presidente de Comepesca.
Actualmente, para el mercado de autoservicio las ventas de estos productos significan menos de 1 por ciento del total, mientras que para los restaurantes es de sólo 5 por ciento, por lo que, “o provocamos que el mexicano integra en su dieta diaria más pescados y mariscos, o podremos llegar a una crisis, porque va a haber mucha producción y poco consumo”, reiteró Sánchez García.
La oferta de productos pesqueros crece, “pero nos sirve de poco tener mayor producción a bajo costo si el consumo es mínimo”, resaltó.