Consejo Mexicano de Promoción de
los Productos Pesqueros y Acuícolas A.C.
La venta de productos del mar en la temporada de Cuaresma no tuvo repunte.
Para muchos creyentes comer pescado durante la cuaresma ya es un lujo, otros, lo evitan dados los últimos acontecimientos de derrames de combustibles y radiación que contaminan los mares. Lo cierto es que la venta de productos del mar en esta temporada simplemente no tuvo repunte.
Comparado con lo que se veía hasta hace tres años, la venta de pescado y marisco en este año no fue la esperada, y de última hora, comerciantes del giro se vieron en la necesidad de bajar sus costos, precisó José Luis Huerta Ramírez, introductor.
Indicó que el robalo, salmón, jaiba, pulpo y los tradicionales camarones que cada año registran un repunte considerable en las ventas, hoy en día se quedaron a la espera de un consumidor. Para los comerciantes, la causa aparente es la dañada economía de las familias.
“Hasta el momento no hemos registrado un buen repunte, si se vende, pero no como en otras temporadas y nos vemos en la necesidad de darlo al costo para que no se nos quede”, precisó.
Y es que en este año la venta de estos productos durante la cuaresma, si bien no ha bajado tampoco ha tenido repunte en la localidad, en comparación con lo que se veía hace dos o tres años, y al menos en la Semana Mayor la gente se preocupa un poco más de comer pescado.
Indicó que en años anteriores los gustos por las diferentes especies que se comercializan eran más selectos, hoy en día solo adquieren los de mayor consumo (mojarra, sierra, camarón, jaiba y los filetes) cuyo precio es más accesible al bolsillo de las familias.
Parte de los constantes incrementos -dijo- se deben al aumento constante de la gasolina, lo cual encarece los precios a los pescadores, mayoristas y distribuidores, con lo cual los productos del mar llegan a costar casi hasta un 50% de su valor real.
Imagen del Golfo/Observatorio Político de Veracruz/ Sábado 23 de Abril de 2011