Consejo Mexicano de Promoción de
los Productos Pesqueros y Acuícolas A.C.
Los vendedores se mantienen optimistas a pesar de las bajas ventas que hay estos días, porque hay la oportunidad de recuperarse durante el resto del año.
Durante la temporada de cuaresma se pueden encontrar en los mercados de la ciudad una gran variedad de marisco y pescado, sin embargo, para triste sorpresa de los vendedores con los años han disminuido las ventas y se pierde la tradición católica de consumir en esta época los productos del mar.
Un tiempo atrás, durante estos días del año se registraba la temporada más redituable en la venta de pescado y mariscos, pero la gente ahora se limita a comprar los días jueves y viernes, ya no lo hacen durante toda la semana, comentó José Acosta uno de los vendedores en el mercado Lucas de Galvez.
- Con el paso de los años, hemos podido observar que la gente ya no se preocupa por comprar pescado la temporada completa, tal vez porque la religión católica está disminuyendo o simplemente ya no le dan tanta importancia a una tradición religiosa tan importante como la cuaresma y se enfocan únicamente a los días "obligatorios" o durante la Semana Mayor -explicó.
Por otra parte, se enfrentan a los intermediarios del pescado, quienes establecen nuevas reglas de compra-venta, de tal forma, que los vendedores no pueden adquirir la mercancía que acostumbran comprar a diario, sino que el proveedor limita la cantidad por muchos menos kilos con el argumento de que "les tiene que tocar a todos".
- La gente ha cambiado mucho también sus hábitos alimenticios y prefieren comer carne de pollo, pero más que nada por la competencia de precios -agregó Rufino Camal, vendedor del área de mariscos.
Los 108 puestos que ofrecen pescados y mariscos en el Mercado Lucas de Galvez, se preparan cada fin de semana para vender lo más que se pueda, se les puede ver muy "ajetreados" desde las dos o tres de la mañana cuando comienzan a preparar sus productos.
Entre los más solicitados está el filete que cuesta 70 pesos el kg, siendo el más caro el de mero que puede llegar hasta $140; sin embargo, hay otras especies más económicas como el cazón, mojarra, chac chi y la sierra, entre otros.
Amas de casa que acuden a este Centro de Abasto, coincidieron en que el incremento del precio del pescado en la Cuaresma es la principal razón por la que prefieren llevar para comer otra cosa, y esperar a que termine la temporada para que empiecen las ofertas y puedan llevar mayor cantidad de marisco.
Es por ello que los vendedores se mantienen optimistas a pesar de las bajas ventas que hay estos días, porque hay la oportunidad de recuperarse durante el resto del año en el que las ventas se mantienen estables. Patricia Itzá
Yucatán, México
Punto Medio Noticias/ Miércoles 20 de Abril de 2011