Consejo Mexicano de Promoción de
los Productos Pesqueros y Acuícolas A.C.
Buscar pescados de talla grande y cuyo ciclo de vida sea corto son dos de las recomendaciones emitidas por esta organización internacional
A unos días de comenzar el congreso Slow Fish en Génova, Italia, los organizadores (miembros del movimiento culinario Slow Food) hicieron sus recomendaciones sobre los mejores pescados para consumir y así no afectar el ciclo reproductivo de algunas especies.
"Hay que elegir una pescadería y elaborar una lista de compra. Hay que preferir especies de ciclo vital corto porque no se puede liquidar una que le toma mucho tiempo desarrollarse. Eliminar las especies en extinción y las que generan que se mueran otras especies por darles de comer.
"La crianza intensiva empeora la salud y se utilizan antibióticos para los animales que pueden afectar el entorno marino y la salud de quien consume el pez. Escoger los pescados de temporada y que se obtengan de forma local para alentar a los productores y evitar traslados largo que contaminan o pueden dañar al pez", recalca Elsa Virgilito, vocera de Slow Food (organizador de Slow Fish)
Es importante buscar los de una talla grande o mayor tamaño porque existen leyes que prohiben comercializar peces que no han alcanzado la madurez. Por ejemplo un lenguado debe medir aproximadamente 20 centímetros, la sardina 11, la vieira 11, la merluza 20 y el besugo 33.
Hay que tomar en cuenta los pescados de criaderos sostenibles y los más apropiados son: caballa, jurel, bonito, besugo y sierra.
Temas como éste y otros sobre el cuidado de la fauna marina se tocaran en Slow Fish.